martes, 4 de agosto de 2009

En busca de inspiración

Hoy tengo muchas ganas de escribir. Muchas… realmente muchas. Tantas, que hasta podría dibujar algo, pero claro, tener ganas es sólo el primer paso, luego hay que esperar a que la inspiración llegue.

Es cierto, podría pensar en algún tema interesante y relevante, uno de esos escabrosos o hasta tal vez, podría dejarles un mensaje a la conciencia, mismo Hermano Pablo, pero da la casualidad que ese no es mi estilo, si es que tengo uno, claro. No me gusta pensar en qué escribir. Lo que me gusta es escribir porque me nace hacerlo, porque algo en mi me dice “¡Oe, Kdt! ¡Escribe pues! ¿Qué te parece si hoy escribes de lo que te pasó en el taxi?” o cosas por el estilo.


El asunto es que, por alguna razón, no logro escuchar a esa voz que cada cierto tiempo me grita al oído para escribir.




Y la extraño.


¿Se habrá ido? ¿Acaso en su chamba también hubo promoción de vacaciones 7 x 5? ¿Será que está gritando y que yo no lo escucho? ¿Se habrá cansado de gritar?


Tal vez sólo le dio la porcina y pronto regresará, Dios mediante. (¡¡Sólo!!)


Hay que ser optimistas… dicen.


Mientras tanto trabajaré… o intentaré hacerlo. Esperaré, pero no sentado. Así me aburro y bien saben que el aburrimiento es el principal asesino de la inspiración.


“Cómo quisiera que mis dedos tipearan sin descanso, que las palabras fluyeran con ese sutil orden que regala significados profundos. Que escribieran mensajes inteligentes transformaría simples palabras en catalizadores de sentimientos o reflexiones. Hoy, sin embargo, son simples y burdos vehículos de fuga.”

2 comentarios:

Gritoweb dijo...

así es mi estimado...yo también ahora paso por algo similar,,,la inspiración en mi chamba, suele pasarme, ahoramás seguido...espero vuelva pronto, jajaja...ah por siaca, mudé mi blog de gritoweb a otra cuenta, así que te me borraste como seguidor, anotate de nuevo pess, ahí nos vidrios mi querido amigo de derecha!

Lev Davídovich Bronstein dijo...

¡Saludos colega! Vine desde el blog de Liniers.
A mí también me dicen kdt. En particular un gran amigo mío. Es porque de eso trabajaba.